¿El fin de un romance? 1

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La resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas recientemente aprobada es sin dudas uno de los instrumentos más importantes que nos deja este 2016, siendo un año de grandes sucesos. La mencionada resolución prevé el levantamiento de los Asentamientos israelíes en territorio palestino, cuestión denunciada desde hace años por la Asamblea General de la ONU, y unilateralmente por una enorme cantidad de Estados. En el mismo Consejo y en la Corte Penal Internacional de Justicia ya se había declarado que los asentamientos son ilegales según el Derecho Internacional.

La cuestión Palestino Israelí está inmensamente discutida en el mundo y abordarla no tendría mucho futuro en estas líneas. Básicamente, el Estado de Israel ha sido denunciado por organismos internacionales y por resoluciones de las Naciones Unidas (en la Asamblea General) ya con anterioridad, por lo general, sólo con votos en contra de Estados Unidos y otros países en el último caso por la cuestión de los Asentamientos israelíes en territorio palestino. Obviamente, no simple y llanamente los malos de la película, la administración israelí reclama necesidades de seguridad entre otras que en este momento no abordaremos por no ser el tema central el conflicto, sino la situación que podría darse tras la resolución que mencionamos.

Ahora bien, la diferencia principal entre alguna de las resoluciones tomadas en organismos de Naciones Unidas y el actual Consejo de Seguridad es la obligatoriedad de acatar sus dictámenes, en pocas palabras legalizando el uso de la fuerza en la comunidad internacional, puntualmente en el tema que mencionamos ahora. (Léase el Capítulo 7 de la Carta de las NNUU).[1]

En teoría, todos los organismos de NNUU tienen la obligatoriedad de ser acatados por los países signatarios de la Carta, “pacta sun servanda”,[2] y el incumplimiento acarrea el peso de la opinión de la Comunidad Internacional para con el Estado incumplidor, que por más abstracto que nos parezca, es una consecuencia que ningún país desearía, por ejemplo en cuánto a cuestiones comerciales, diplomáticas, de índole de cooperación, etc. Teniendo en cuenta ello, cabría preguntarnos qué es lo que podría ocurrir si el Consejo de Seguridad quisiese efectivizar dicha resolución, obligando a Estado de Israel (esta demás decir que sería por la fuerza) al cumplimiento de dicha resolución.

“La potencia ocupante no podrá efectuar evacuación o traslado de su propia población civil al territorio que ocupa”, Cuarta Convención de Ginebra

El Estado de Israel ha sido desde sus inicios un manjar para el análisis geopolítico. La administración de Netanyahu no escatimó quejas y hasta insultos al momento de ser aprobada la resolución a la que nos referimos, en especial contra su – al menos hasta entonces – inseparable aliado: Estados Unidos. La delegación norteamericana en lugar de votar a favor de dicha resolución se Abstuvo, dado que de haber votado en contra la resolución no hubiese pasado. Recordemos que los Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad (China, Rusia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos) poseen el Derecho a Veto, es decir, de anular cualquier resolución votando en contra, aunque hayan 14 votos a favor. Estados Unidos ha utilizado históricamente el Derecho al Veto a favor de Israel, directa o indirectamente al menos veintena de veces, en torno a cuestiones sobre los Asentamientos, Gaza, Cisjordania o relativas al Líbano y Hezbollah.[3]

En tal sentido, la línea de la administración saliente de Obama ha sido bastante clara: los asentamientos entorpecen a construcción de una paz duradera y la solución de dos Estados, mantenida firmemente por su escudero, el Secretario de Estado Jhon Kerry

Cabría preguntarse cuál sería el giro que daría Israel tras esta situación- si ocurrirá algo similar, claro -, por el momento, la administración de Netanyahu ha llamado a consulta a varios embajadores en países que han votado a favor de la resolución, entre ellos a Nueva Zelanda otros 9, además de las nunca antes vistas duras acusaciones hacia Estados Unidos, afirmando que el país de Obama se encuentra detrás de la resolución. Un alto funcionario israelí afirmó de manera anónima a CNN (2016) basándose en fuentes árabes, que está cada vez más claro que Estados Unidos fue parte encubierta en cada detalle de su formulación, junto con los palestinos. Las autoridades israelíes criticaron repetida y públicamente al gobierno de Barack Obama, diciendo que, encabezado por el secretario de Estado, John Kerry, y su personal, presionaron para la aprobación de la resolución. La Casa Blanca ha negado tal participación, menciona Labbot (2016)

“Esperamos trabajar conjuntamente con el presidente electo, (Donald) Trump, y con el Congreso americano, con demócratas y republicanos juntos, para corregir el daño que hizo esa resolución, y por lo tanto anularla”.

Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí.

De continuar la tensión, implicaría el giro político israelí más grande desde su fundación, y una reconfiguración completa del mapa geopolítico de Oriente, considerando que continúe en escalada. Israel mantiene lazos fuertes con otros países de Occidente como Francia, con el que actualmente también se encuentra en discusiones no muy amigables. Por otro lado, siempre ha existido un romance tímido con Rusia, con la que a pesar de la contraposición completa de intereses que poseen sobre Siria, no ha imposibilitado fortalecer una relación basada en el respeto mutuo que podría cobrar más fuerza a partir de ahora, considerando que Rusia se encuentra luchando codo a codo con las principales potencias árabes antagónicas a Israel, como es el caso de Irán, y ha tenido varias citas con Turquía, que también esta última ha dado un leve giro de timón hacia los eslavos en los últimos meses, pero es harina de otro costal. De todas formas, es arriesgado pensar que Israel se avocaría a cooperar de manera más cercana con la Rusia actual, pero podrían darse encuentros más cercanos en las próximas semanas. Sean cuales fueren las siguientes acciones de Netanyahu, lo seguro es que el nivel de tensión nunca ha estado tan elevado con Occidente, en torno al tema en cuestión, y está por verse si continuará con la administración entrante de Donald Trump, o se suavizará.

Bibliografía consultada.

Liebermann, E. L. (2016). CNN. Obtenido de http://cnnespanol.cnn.com/2016/12/28/israel-asegura-tener-pruebas-de-la-participacion-de-ee-uu-en-la-resolucion-de-la-onu/

Sputnik Mundo. (2016). Obtenido de https://mundo.sputniknews.com/politica/201612291065908902-EEUU-Israel-Palestina/

[1] Carta de las Naciones Unidas (1945) http://www.cooperacionespanola.es/sites/default/files/carta_de_naciones_unidas.pdf

[2] “Los tratados deben ser cumplidos” principio firme en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, 1969.

[3] En el 2014, habían votado en contra de una resolución similar Estados Unidos y Australia, y se habían abstuvieron los representantes del Reino Unido, Lituania, Nigeria, Corea y Ruanda.

Foto: EFE

Mario Paz Baal Urbieta

Autor

Mario Paz Baal Urbieta

Estudiante avanzado de derecho (Universidad Nacional de Asunción). Editor y redactor en múltiples medios digitales de política nacional en Paraguay y política internacional. Partícipe en numerosas organizaciones y espacios de debate sobre asuntos internacionales.

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