China, ¿camino a ser un súperpoder?

1 Comentario

Aunque Estados Unidos sigue siendo el único superpoder, China es uno de los candidatos sobresalientes para compartir la categoría.
Según Barry Buzan para ser considerado un superpoder se deben poseer capacidades militares y políticas de primera clase y una economía capaz de mantener esas capacidades, así como también se debe tener alcance a nivel internacional dentro de estas mismas categorías y poder llevarlo a la práctica, y al mismo tiempo deben ser percibidos como superpoder por otros Estados. Si bien en la actualidad China se encuentra dentro de la definición de “gran poder”, podemos ver sus esfuerzos por avanzar a la categoría siguiente.

Económicamente hablando, China es un país que no para de crecer desde hace dos décadas y más. Si bien la economía china pronostica una marcada desaceleración para este año, el Fondo Monetario Mundial prevé un crecimiento del 6,3 % de China contra un 2,5 % de Estados Unidos. Mas allá de esto, Estados Unidos sigue siendo la mayor economía del planeta, seguido por el gigante asiático, que no para de arrimarse. Cabe aclarar que cuando hablamos del crecimiento de China no estamos hablando del declive americano. China emerge como una potencia económica, que sorprende con la rapidez de su crecimiento, pero Estados Unidos sigue siendo la economía preponderante con un crecimiento constante y con una industria importante y productiva, tecnología de primer nivel y grandes inversiones en ciencia y tecnología.

Por otro lado, hace más de una década que China expande su influencia política, ya no solamente en Asia sino también en otras regiones, tales como América Latina. Esto se vio favorecido por la política de Trump, ya que mientras su administración rompe acuerdos y cuestiona alianzas, como lo ha hecho retirándose del Acuerdo de Paris o cuando estuvo a punto de enviar la carta de retiro del país del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, China impulsa los lazos políticos y sociales con la región, como lo ha estado haciendo con inversiones en la región, también en la concesión de distintos prestamos según la necesidad o buscando conexiones en universidades, en distintos ámbitos académicos, el periodismo, los representantes de la cultura y la clase política. Al mismo tiempo, China también amplifico su red de diplomáticos en el mundo y actualmente es el segundo país con mayor presencia diplomática global.

Finalmente, el avance en cuanto a sus capacidades militares es otro de los factores claves en su camino para ser un superpoder. Desde aproximadamente 1990 se puede ver como China incrementa su prepuesto militar año tras año, convirtiéndose en el segundo país que destina mas cantidad de presupuesto al sector militar en el mundo, detrás de Estados Unidos. Visto desde el realismo, este ultimo punto es gran importancia. Esto es porque consideran que el poder militar es mas importante que el poder económico, ya que la posibilidad de conflictos es algo que esta siempre presente y como Estado se necesita del poder militar para poder proteger mi poder económico. El poder militar es necesario para sobrevivir en un mundo competitivo.

En uno de sus textos, Robert Cooper establece tres categorías de Estados, China se encontraría en la categoría que él denomina “Estado moderno”. Esto es debido a que posee varias características que la sitúan allí. Estas son, su avance en el sector militar, que nos muestra como están fortaleciendo su Estado, su tendencia al orden y a la obediencia, que apelan a la tecnología social como elemento de control y la importancia de la industria. Mientras que Estados Unidos, según este autor, esta situado en la categoría de “Estado postmoderno”, que, en vez de priorizar el orden y la obediencia como hace China, priorizan la libertad. Esta diferencia es importante para entender que sus maneras de configurar el mundo serian totalmente diferente la una con la otra, no es lo mismo vivir en un mundo en el que predomina Estados Unidos que vivir en un mundo en el que predomina China.

Nos encontramos en un orden complejo y cada vez más disputado, donde cada vez hay más desacuerdos y tensiones entre China y los Estados Unidos. Se está configurando un nuevo orden en el sistema internacional.
Estados Unidos sigue siendo la potencia mundial, pero su preocupación hacia con China reside en la tecnología del futuro, la pugna hegemónica se encuentra en el sector de la inteligencia artificial. La guerra comercial es solo una dimensión de un conflicto hegemónico mas amplio y mas importante.

Tenemos dos estados, uno que quiere mantener el statu quo (Estados Unidos) y otro que quiere cambiar el statu quo (China). Guste o no, está claro que China va a continuar creciendo y cumplirá con sus metas económicas, la incertidumbre está en si Estados Unidos estará dispuesto, o no, a mantener el orden mundial liberal del cual fue arquitecto y el cual esta colapsando. Esto no implica necesariamente conflicto. En palabras de Mearsheimer lo que implica el ascenso de China es la posibilidad de que Estados Unidos tenga que competir con un competidor potencial, una situación que ninguna gran potencia quiere enfrentar. La importancia que tiene esta competencia para el resto del mundo es que su resultado determinara y configurara el mundo en el que viviremos en el futuro.

Sara Belen Pastor

Autor

Sara Belén Pastor

Estudiante de Gobierno y Relaciones Internacionales - UADE

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Discussion about this post

  1. Avatar Susana J. says:

    Interesante articulo y preocupante por un futuro incierto

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