El control de armas, una tarea nacional aún pendiente

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Apenas pasaron 45 días del nuevo año y ya se cuentan siete hechos relacionados con armas de fuego en escuelas de los Estados Unidos. El más reciente ha sido este miércoles, cuando al menos 17 personas fueron asesinadas por un ex estudiante de 19 años cuando abrió fuego en una secundaria de La Florida. Es la mayor masacre escolar desde que 26 personas fueran asesinadas en 2012 en la secundaria Sandy Hook en Connecticut.

Esta nueva masacre ha tenido tanta repercusión como la que sucediera hace algunos meses en Las Vegas, cuando un tirador se cobró al menos 59 muertos y más de 500 heridos. Luego se habría suicidado, dejando abiertas las puertas a una investigación, larga y compleja, que aún sigue inconclusa.

Todos estos hechos han reabierto las puertas a un debate tan largo y complejo, aunque mucho más profundo, que las investigaciones policiales. En la Florida, el ex alumno habría contado con granadas de humo, además de un rifle semi automático. En las Vegas, el ejecutor habría estado en posesión de más de 40 armas. Estos arsenales han despertado una vez más fuertes críticas sobre una tradición norteamericana que se ha probado sangrienta más de una vez. No sorprende que el índice de homicidios con armas de fuego en los Estados Unidos sobrepase con creces el de otros países desarrollados – 16 veces el de Alemania y 6 veces el de Canadá.

Los Estados Unidos, con menos del 5% de la población mundial, tiene entre el 35 y el 50% de las armas mundiales en posesión de civiles. Rankea en el puesto número uno en armas de fuego per cápita y tiene al mismo tiempo la mayor tasa de homicidios con armas de fuego entre las naciones civilizadas del mundo. En otros países, como en Australia, las medidas para restringir el acceso a las armas ha llevado a un marcado declive en los homicidios. Sin embargo, la fuerte defensa de algunos sectores a la posesión de armas, con importante presencia en el congreso, torna improbable un cambio radical de estas prácticas en el futuro cercano.

El control de armas no es solo un tema pendiente en el país del norte. En la Argentina, aunque la Agencia Nacional de Materiales Controlados informa aproximadamente 1.300.000 armas registradas, el número que arrojan investigaciones de organizaciones no gubernamentales especializadas, que tienen en cuenta armas no registradas, es mucho mayor. La Red Argentina para el Desarme calcula unas 4.000.000 de armas en todo el país. Según las “Estadísticas Vitales” publicadas por el Ministerio de Salud en diciembre del 2015, unas 8 personas mueren cada día en el país por el uso de armas de fuego. Todo indica que los controles actuales, tanto de la oferta como de la demanda, no son suficientes.

Resalta la falta de control y transparencia sobre la importación de armas. Esto se refleja en la contribución del país a los mecanismos internacionales sobre la materia. La Argentina ha presentado esporádicos e incompletos informes a la Oficina de Naciones Unidas de Registro de Armas Convencionales, sobre todo en los últimos 10 años. En 2011 y 2012, en muestra clara de falta de competencia burocrática, los encargados de completar y enviar estos formularios incluyeron en la sección de “Importaciones” todo el arsenal acumulado de la Argentina, posicionándonos en las estadísticas como el mayor comprador de armas del mundo. Si bien pocos países han enviado informes completos todos los años desde la apertura de este mecanismo (se destaca el caso de Chile), el papel argentino frente al mismo ha sido paupérrimo.

Por su parte, el Tratado Internacional de Armas Convencionales firmado en 2014 exige informes anuales sobre los mecanismos de control y las armas importadas y exportadas. Si bien la Argentina ha presentado todos los informes correspondientes, los datos en los mismos son vagos y arrojan poca o nula transparencia sobre las adquisiciones, su origen o su destino una vez ingresadas al país. Aunque estas falencias pueden atribuírseles a las escasas exigencias del tratado, las autoridades nacionales no han avanzado más allá de las mismas. Ante la falta de mecanismos amplios y transparentes de control de importaciones a nivel nacional e internacional, el debate sobre las armas quedará incompleto.

Anexo

A continuación, se detallan las supuestas adquisiciones de material militar por parte de la Argentina durante los años 2010 (A modo de punto de comparación), 2011 y 2012:

Total de importaciones durante el año 2010 según el informe nacional y referencia de exportaciones hacia la Argentina según informes de otros Estados. www.un-register.org/ReportingStatus/mRegisterDetail.aspx?Register_Id=1848&YearDate=2010

Total de importaciones durante el año 2011 según el informe nacional y referencia de exportaciones hacia la Argentina según informes de otros Estados. www.un-register.org/ReportingStatus/mRegisterDetail.aspx?Register_Id=2055&YearDate=2011

Total de importaciones durante el año 2012 según el informe nacional y referencia de exportaciones hacia la Argentina según informes de otros Estados. www.un-register.org/ReportingStatus/mRegisterDetail.aspx?Register_Id=2223&YearDate=2012

 

La incorporación de tal número de adquisiciones por error en la presentación de los formularios da como resultado un stock total de armas muy superior al real y una distorsión total en los gráficos y estadísticas automáticamente generados por el sitio oficial del Registro de la ONU:

Importación histórica total de la Argentina según los informes nacionales y referencia de exportaciones históricas totales hacia la Argentina en informes de otros Estados.

Importaciones históricas totales por categoría (Donde se observa el enorme aumento en número de las importaciones en los años 2011 y 2012 producto de los errores mencionados)

Stock total de elementos militares según los informes anuales nacionales. Aquí se observa tanto la irregularidad en la presentación de los informes como la enorme caída del stock total en los años 2011 y 2012, producto de que el mismo fue presentado como parte de las importaciones de tales años.

El presente artículo se enmarcar en un proyecto de investigación del Centro de Investigaciones Sociales y Disciplinas Proyectuales de Fundación UADE – CONICET

Lautaro Nahuel Rubbi

Autor

Lautaro Nahuel Rubbi

Lic. en Gobierno y Relaciones Internacionales (UADE) - Lic. en Política y Administración Pública (UADE) - Posgrado en Seguridad Internacional, Desarme y No Proliferación (NPSGlobal) - Actualmente cursa la Maestría en Estudios Internacionales en la U. Torcuato Di Tella - Investigador y becario del CONICET - Lrubbi@estadointernacional.com

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