El ascenso del resto, ¿el descenso de Estados Unidos? y una posible intervención en Venezuela

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En los años posteriores a la Guerra Fría, el liderazgo de los Estados Unidos a nivel global había sido prácticamente indiscutido. Ningún otro Estado en el mundo podía siquiera soñar con los recursos con los que contaba el país norteamericano, parecía que el mundo se sumía en una era donde discutir el rol de los Estados Unidos era algo imposible.

Los años (y las décadas) pasaron y otros Estados comenzaron a crecer y a tomar roles importantes para el mundo, tanto en sus regiones de influencia como a nivel global, en sectores como las telecomunicaciones, la industria pesada y el sector militar, por nombrar algunos. Quizás los casos más nombrados sean los de India, China, Indonesia o Brasil pero estos no son los únicos.

Este crecimiento que han experimentado diversos países nos lleva a preguntarnos acerca de las razones por las cuales los Estados Unidos ya no tienen la preponderancia en el Sistema Internacional que ostentaban en los años posteriores al fin de la Guerra Fría. ¿Podemos hablar de una pérdida de poder de los Estados Unidos? y en caso de que efectivamente esta pérdida de poder exista ¿Cuál es el motivo?

La respuesta a la primera pregunta es sí, siempre que hablemos en términos relativos y no, si nos referimos a la cuestión en términos absolutos.

Las razones de este fenómeno pueden explicarse a partir de lo que Zakaria denomina el “ ascenso del resto” . Distintos países a nivel mundial, particularmente en zonas consideradas periféricas, han comenzado a crecer a tasas antes impensadas. Este “ ascenso del resto” explica en definitiva el “descenso” de los Estados Unidos pero sólo en términos relativos ya que, al menos de momento, no hay un descenso en términos absolutos del país norteamericano en el Sistema Internacional ni en términos militares ni económicos ni políticos. De todas maneras el ascenso de otros Estados puede afectar la influencia que los Estados Unidos proyectan en ellos.


El país norteamericano ha experimentado una pérdida relativa de poder económico global evidenciada

Es interesante poder observar este ascenso del resto ya que puede afectar el liderazgo estadounidense a nivel internacional. Utilizaremos, para ejemplificar este fenómeno, el caso de China ya que reflejó, en los últimos años, un aumento en importancia nivel global sin precedentes que se evidencia en el incremento de su representación en el PBI global (13,2% en 2009 frente al 19,24% en 2019). Se puede agregar también, que las capacidades militares chinas han crecido exponencialmente (podemos citar por ejemplo la adquisición de sus dos portaaviones o su ejército de 1,6 millones de soldados) lo que pareciera implicar una búsqueda de poder y status en el sistema internacional.

El país asiático continúa además ganando influencia en dicho sistema. Particularmente en América se ha constituido como uno de los socios comerciales más importantes de países como Brasil, Argentina y Chile. Además de mantener su apoyo al régimen chavista en Venezuela en clara disonancia con Washington, una situación que hubiese sido difícil de imaginar años atrás.

Para poder comprender la manera en la que China amenaza el liderazgo estadounidense, e ilustrar mejor nuestro ejemplo, podemos recurrir al concepto de amenaza de Walt para quien una amenaza no solo debe cumplir con la lógica de poder en términos materiales sino que a su vez debe cumplir con dos requisitos más que son el desarrollo de capacidades militares ofensivas, condición con la que China cumple con creces, y la intención de hacer uso de las mismas, situación que aún no ha tenido lugar de demostrarse pero es importante aclarar que ningún Estado desarrolla capacidades que no esté dispuesto a utilizar si la situación lo amerita, de no ser así no destinaría los recursos necesarios para su desarrollo.

Por otro lado, el país norteamericano, ha experimentado una pérdida relativa de poder económico global evidenciada (en parte) por la reducción del porcentaje del PBI mundial que ocupa hoy en día frente a años anteriores (15,03% en 2019 frente al 17,21% en 2009). Esta pérdida de poder económico podría coartar su capacidad militar. Solo basta con mirar el retiro de las tropas estadounidenses de Irak, que si bien el motivo económico no haya sido el único factor determinante de dicho retiro, puede ser interpretado como una muestra de esta pérdida de poder relativa en los últimos años.

Una vez dicho esto, podemos preguntarnos si los Estados Unidos asumirán su pérdida de poder relativo y esperarán a que otro Estado pueda rivalizar con ellos de igual a igual o si buscarán reafirmar su posición en el sistema internacional. Para responder a esta pregunta podemos remitirnos a lo planteado por Jeffrey Taliaferro quien argumenta que la aversión de los Estados a perder poder en términos relativos, status o prestigio lleva a los grandes poderes a intervenir en regiones periféricas y a aceptar mayores riesgos ante la perspectiva de estas pérdidas.

Si seguimos este razonamiento “ el ascenso del resto” puede para Estados Unidos representar una pérdida de poder en términos relativos, ya que en esferas donde antes poseían una dominación indiscutida hoy en día la situación es cuando menos gris. Esto puede llevar a la búsqueda de una reafirmación de poder y una nueva búsqueda de prestigio que actúe como un recordatorio de que, a pesar que otros Estados puedan crecer en distintos aspectos, en términos militares y políticos, continuamos viviendo en un mundo unipolar regido por Estados Unidos y que harán lo que sea necesario para mantener esta unipolaridad.

Planteada esta hipótesis, puede argumentarse que una intervención en Venezuela liderada por Estados Unidos es un escenario probable. En los últimos meses las expectativas de esta intervención han ido en aumento debido a la situación política que atraviesa el país. Naturalmente ante dicha situación la mayor parte del mundo esperaría que, en caso de existir una intervención militar, quienes intercedan sean los Estados Unidos. Las razones de esto se deben, entre otras, a la ubicación geográfica del país con respecto a Venezuela, lo que lo sitúa en su zona de influencia y, a su vez, por la diferencia ideológica que existe entre ambos Estados, lo que implica un desafío al país gobernado por Donald Trump en lo que históricamente se ha denominado “su patio trasero”.

Sumado a esto, son muchos los Estados que se han manifestado en contra del gobierno de Maduro, siendo Brasil probablemente por su importancia militar y geográfica el más importante, por lo que es posible que esta intervención sería vista (al menos mayormente) con buenos ojos a nivel internacional .

Aún es incierto si esta intervención ocurrirá pero sí podemos decir que en caso de buscar reafirmar su liderazgo global, difícilmente los Estados Unidos tengan una oportunidad tan grande como esta en el futuro cercano.

Nicolas Morales

Autor

Nicolas Morales

Estudiante de Gobierno y Relaciones Internacionales - UADE

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Discussion about this post

  1. Avatar Anónimo says:

    Muy bueno

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