El Estado Islámico: La Percepción de la Amenaza y Los Medios De Comunicación Masivos

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Resumen:

El Estado Islámico (EI/ISIS), originalmente conocido como yama´at al-Tawhid wal-yihad, surgió a principios de 2003 como una organización terrorista muy próxima a Al-Qaeda. Con el pasar de los años su nombre fue mutando y adaptándose al cambiante escenario internacional, pasando así a ser en 2013: Estado Islámico de Irak y el Levante, reflejando su involucración en la Guerra Civil Siria. Pero las pretensiones del EI no se detendrían allí. En 2014 el grupo fue rebautizado como Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés), nombre con el cual se lo conoce actualmente, pues su máxima autoridad –Abu Bakr al-Baghdadi- se autoproclamó “Ibrahim, Imán y Califa de todos los musulmanes”, manifestando la intensión de extender su dominio más allá de Siria e Irak. Sin embargo ha sido en estos últimos tiempos dónde dicho grupo alcanzó su máxima expresión mediática, pero ¿Qué ha llevado a su auge y qué es lo que ha motivado a que EE.UU. y gran parte de la comunidad internacional hayan decidido embarcarse en una nueva ofensiva contra el terrorismo?

El EI y los medios de comunicación:

Creemos que parte de la respuesta está íntimamente relacionada con la importancia y la utilización por parte de este grupo terrorista de los mass media, y en la actualidad de las redes sociales. Es que si bien el análisis de la relación del terrorismo y los grupos terroristas con los medios de comunicación implicaría un desarrollo profundo que nos permita entender la mutua utilización que existe entre ellos, podemos sintetizar su relación en la siguiente frase: los medios de comunicación masivos de rápido alcance se han transformado en el instrumento potenciador utilizado por los grupos terroristas para generar terror, siendo el mismo, su mejor aliado.

Ahora, ¿por qué resultan tan importantes los medios para los terroristas? Entendemos que han sido un elemento esencial en el accionar del terrorismo, permitiendo “difundir” el “mensaje”.

Como sostiene Torres Soriano, la propagación ilimitada del miedo y la ansiedad entre sus víctimas, así como la transmisión a una audiencia mucho mayor de un “mensaje” ha sido lo que la ejecución de estos actos ha buscado. McLuham, uno de los principales expositores de la influencia de los medios modernos de comunicación masivos en el impacto social, expresó que “el medio es el mensaje”. Actualmente la utilización de las redes sociales es empleada por los terroristas como el medio de más fácil acceso para difundir rápida y masivamente el mensaje y así generar terror.

Para Laqueur, el éxito de una operación terrorista depende casi por entero de la cantidad de publicidad que reciba. El sentido de esta frase cobrará valor dependiendo de lo que nosotros podamos entender por éxito. Partiendo de la base de que el éxito es la obtención del propósito que se está buscando, deberíamos preguntarnos si lo que los grupos terroristas buscan, en este caso el EI, es la difusión de sus actos o si van más allá de ello. Como sostuvimos en un principio, el Estado Islámico busca dominar todo el mundo musulmán y para ello la utilización del terror a través de los medios de comunicación es la táctica elegida.

La difusión de sus actos se convirtió en un elemento central para magnificar su poder, es decir, lo que cuenta, no es la magnitud de la operación terrorista (en este caso los asesinatos televisados), sino su publicidad, siendo esta última la que le da esa dimensión. Aún más, para los terroristas es sumamente importante la presencia de los medios, hasta el punto tal de influir, como sostiene Torres Soriano, en la elección de los objetivos que deben ser atacados. Así, un atentado aparentemente ilógico, cobra todo sentido para quienes lo realizan y sus seguidores, si este recibe una amplia cobertura de los medios.

También, la importancia que el reflejo de la violencia terrorista puede llegar a alcanzar en los mass media, explica en gran parte la distribución geográfica del terrorismo.

La obtención de adeptos, admiradores e imitadores que generan con la utilización de los medios modernos de comunicación, se establece como una relación donde los terroristas se muestran como víctima del poder imperial y defensores de su causa. Para Nacos, los terroristas realizan actos violentos en la búsqueda de tres objetivos universales: conseguir atención, reconocimiento, e incluso un cierto grado de respetabilidad y legitimidad. En este aspecto, es necesario agregar que la propaganda terrorista está dirigida a un público que se encuentra imbuido en una subcultura terrorista¸ fin que lleva al reclutamiento y la generación de terror en la población civil.

A modo de conclusión:

Como conclusión, y tomando como ejemplo de lo expresado al terrorista Bin Laden, podemos ver que él utilizó la explosión mediática de la cadena de noticias Al Jazeera como vocera de los pensamientos y discursos de Al Qaeda, instigando y ofuscando a los Estados Unidos.

En el mismo sentido, ISIS generó una táctica basada en la utilización de los medios de comunicación masiva y modernos, que han llevado a que el Estado Islámico pueda reproducir no sólo su mensaje, sino en definitiva un arma mayor, la percepción de la amenaza como instrumento generador de terror.

El Estado Islámico es consciente del efecto que produce sobre la imaginación pública, la decapitación y los actos morbosos y violentos que realizan. Para ellos, la tecnología digital les ha permitido abrirse camino en la psiquis occidental. Sherwin definió a la fortaleza del Estado Islámico desde la debilidad de los medios electrónicos por la violencia gráfica.

Desde nuestro lugar deberíamos repensar seriamente el uso de las imágenes de violencia en la era global de la información, pues, como expresó Sherwin, la política visual de la atrocidad y el terror es sólo tan potente como la imaginemos.


Co-autor

Maria Soledad Manassero

Magister en Relaciones Internacionales por El Instituto de Relaciones Internacionales (UNLP).

 

Foto:EFE

 

 

Juan Cruz TIsera

Autor

Juan Cruz TIsera

Licenciado en Relaciones Publicas, egresado de la Universidad Católica de La Plata (UCALP), Maestrando en Relaciones Internacionales (UCALP), Doctorando en Relaciones Internacionales, Universidad del Salvador (USAL). Docente universitario y miembro de numerosas organizaciones de investigación en Ciencias políticas y Relaciones Internacionales

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