Why India and Pakistán?

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El conflicto entre la República de la India y la República Islámica de Pakistán es un problema que encuentra sus raíces en el S. VII, cuya vigencia aún persiste en la actualidad. Desde que ambas naciones lograron la independencia de la Corona Británica las tensiones se fueron incrementando cada vez más, principalmente a partir de la diferencia religiosa entre una cultura de idiosincrasia musulmán y otra hinduista.

El foco geopolítico en el cual se ha radicalizado el conflicto es la zona de Jammu y Cachemira. Allí podemos encontrar un gran porcentaje de la población que profesa el islam, por lo que entra en directa oposición con la administración religiosa de la India para esa parte del territorio.  

Teniendo en cuenta lo mencionado, es posible relacionar de manera directa la situación entre ambos estados a partir de la teoría expuesta por VAN EVERA, Stephen en “Offense, Defence and The Cause of War”: ya que dicho autor profundiza en el desarrollo de las distintas maneras en las que el balance ofensivo/defensivo se ve afectado, exponiendo cuatro factores principales.

En primer lugar, se analizan cuáles son las capacidades militares/tecnológicas que tienen ambas partes del conflicto.

Entre India y Pakistán existe una particularidad técnica: ambas naciones poseen similares condiciones en cuanto a la  capacidad tecnológica y militar, aunque,  poseen cierta asimetría en lo que respecta a las dimensiones de  tierra, mar y cielo; no obstante, la variable de mayor relevancia entre ambos estados se encuentra en  la posesión de armas nucleares, un hecho  que genera cierta nivelación entre los dos actores y que obliga a los Jefes de Estado a recapacitar sobre la forma más prudente de responder a los conflictos, imponiendo limites a la escalada de tensión.

En segundo lugar, el autor hace referencia a la cohesión social y política, entendiendo como combinación de factores sociales en términos de orden político, el rasgo político, liderazgo civil en relación al apoyo social.

En este sentido, a nivel político-social el estado de Pakistán cuyo mandatario es Imran Khan -luego de varias acciones y reacciones militares-, prometió generar un desenlace pacífico de sus diferencias, y en varios medios de comunicación expresó la necesidad de iniciar negociaciones. De modo que, a raíz de sus declaraciones se entendió que no pretende aumentar el conflicto. Sin embargo, la política social en relación al apoyo de la comunidad no es del todo congruente: la sociedad exige en parte el inicio de un periodo de paz, teniendo en cuenta que ya son 70 años de conflicto. Cruzando la frontera, el Primer Ministro Modi, indica que Pakistán no sabe cómo controlar su seguridad haciendo referencia a diversos grupos terroristas como Jaish-e-Mohammed, teóricamente prohibido desde el año 2002, pero aún activo. India sospecha que los servicios de inteligencia pakistaníes (ISI) dan apoyo a estos, pero Pakistán por su parte niega dicha situación. Por otra parte, es importante mencionar que Modi se encuentra en otra posición respecto al Mandatario Pakistaní, ya que en el mes de Mayo del corriente año hay elecciones generales en su país, lo cual coloca cierta presión sobre el primer mandatario en relación a la estrategia electoral que presente y a las intenciones respecto del conflicto geopolítico en cuestión.

En tercer lugar, VAN EVERA hace referencia a un aspecto que no es menor, la diplomacia. Luego de haber pasado por sucesivos ataques tanto de un lado como de otro, NUEVA DELHI propone un aislamiento total con respecto al estado de Pakistán.

Cabe mencionar que, en el plano internacional, de acuerdo a la opinión de los que miden el pulso del sistema en perspectivas macro, el conflicto -pese desarrollarse en una región relativamente específica- cuenta con una característica particular, y es que ambos Estados cuentan con  el apoyo de superpotencias. En lo que refiere a India, se evidencia que en los últimos tiempos  esta nación ha tenido un acercamiento a los Estados Unidos; mientras que Pakistán ha estrechado sus lazos con la República de  China, que es quien, por la proximidad geográfica de ambos estados, lo apoya de manera fehaciente.. El respaldo de estas dos Grandes Potencias permite, al igual que la posesión de armas de destrucción masiva, nivelar a los países bélicamente y calcular prudentemente sus estrategias de acción.

En cuarto lugar se resalta el aspecto geográfico, es decir, la ubicación geografía particular de ambos estados.  Este factor resulta relevante dentro del análisis de los conflictos, ya que la vecindad entre ellos los ha llevado, consecuentemente,  a la rivalidad. Desde el momento inicial en el que ambos países lograron su independencia han iniciado el conflicto y la rivalidad por el territorio y los espacios estratégicos. Dichos factores que han pasado a ser el foco principal, sin dejar de lado las  diferencias ideológicas, religiosas y culturales que ambos han contraído en simultáneo y con el paso del tiempo.

A modo de conclusión, ambos Estados comparten territorialmente una región específica.  Tomando en cuenta el análisis de BUZAN, Barry en “The United States And The Great Powers: World Politics In The Xxi Century”, se logra apreciar que únicamente a India se la podría encasillar en la categoría de Poder Regional que menciona dicho autor; entendiendo qué la India define la polaridad respecto a la seguridad de la región, aunque no tiene las suficientes capacidades para posicionarse a nivel global, pero si es quien determina la polaridad respecto a la seguridad de la región y las dinámicas de la seguridad que se dan interregionalmente. En el caso de Pakistán y siguiendo la línea del autor, no cumple con las variables que se exponen, porque es únicamente un país que tiene capacidades militares, pero no para posicionarse a nivel regional, dado que posee armas nucleares y eso permite mantener nivelado el conflicto e intentar posicionarse mejor respecto de su enemigo. Pakistán es un país con altos niveles de pobreza y armas de destrucción masiva, por lo que su política se emparenta a “no tener para comer, pero manejar un Ferrari.”

Franco Marcasciano

Autor

Franco Marcasciano

Estudiante de Gobierno y Relaciones Internacionales - UADE

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